miércoles, 14 de mayo de 2014

Colección de Arte Oriental en el Museo de Zaragoza.





El Museo de Zaragoza posee una sorprendente colección de Arte Oriental, gracias a una donación del profesor aragonés D. Federico Torralba. Gran coleccionista de arte, gracias a él podemos admirar centenares de piezas, tanto de pintura, escultura, cerámica, objetos de uso cotidiano como muebles, abanicos, baúles.





Hay grabados de autores como Hokusai, Utamaro, Hiroshige. Cerámicas chinas y japonesas.








La colección cronológicamente va desde el s III hasta el s XX. 
Hay objetos curiosos como esta caja de escritorio.




Preciosos muebles lacados de maravillosa artesanía.





Objetos cotidianos elevados a la categoría de " ARTE ".







Un núcleo fundamental de la exposición son los libros ilustrados, con abundantes dibujos, muy al estilo del actual comic y que pertenecen a la escuela llamada Ukiyo-e. Son piezas muy raras.





Es una colección que enriquece mucho al Museo de Zaragoza que dispone así de una exposición permanente de Arte Oriental disponible en muy pocos museos europeos y que desde El mundo de Avekrénides consideramos imprescindible su visita. Todo un lujo en nuestra ciudad.

viernes, 9 de mayo de 2014

Pequeñas joyas vikingas.





Los vikingos fueron grandes artesanos, esta colección de orfebrería que se muestra en la exposición del Museo Marítimo de Barcelona demuestra bien a las claras sus cualidades artísticas.
Collares, pulseras, pendientes, anillos, amuletos, cruces cristianas objetos valiosos con los que las damas vikingas adornaban sus cuerpos.









Materiales como bronce dorado, plata, alguna pieza de oro y representaciones zoomórficas , motivos celtas. Así era el universo vikingo.













domingo, 4 de mayo de 2014

Vikingos. Museo Marítimo.Barcelona.







Avekrénides es un gran admirador de la cultura vikinga y hace unos días estuvo visitando la gran exposición que tiene lugar en Barcelona en el Museo Marítimo. La duración es de abril a septiembre y merece mucho la pena, porque está muy bien montada y se ven piezas únicas, imposibles de ver fuera de Suecia.
El precio de la entrada es de 12 euros y os da derecho a visitar el resto del Museo que es muy, muy interesante.



Aunque la primera imagen que nos pueda venir a la cabeza de los vikingos sea la de esos guerreros fieros, aguerridos, con cascos con cuernos y que repartían estopa a diestro y siniestro, lo cierto es que los cuernos no dejan de ser un mito peliculero, es una pena porque a Avekrénides le encantan estos cascos.





Los vikingos como es bien conocido eran magníficos marineros y hombres bien entrenados para la guerra, auténtico terror  de los países que visitaban en busca de riquezas y de esclavos.
Se conservan muchos restos de espadas y lanzas, armamento muy pesado y temible para sus enemigos.






También tenían conocimientos de medicina pues se han encontrado restos de huesos soldados y de trepanaciones.







Hay muchos objetos de su vida cotidiana, eran también agricultores, magníficos orfebres, comerciantes y se organizaban en aldeas y clanes.







Muy interesantes son sus Runas, estelas en piedra que nos permiten conocer su escritura. Son de origen divino y su creador fue el propio dios Odín.




La religión original vikinga era politeista, adoraban a un panteón de dioses que personificaban las fuerzas de la naturaleza. Thor era el dios del trueno y del rayo, una de las divinidades nórdicas más importantes y muy popular, su amuleto era imprescindible para todo buen vikingo.



El Valhala, era la mansión de los héroes guerreros, que morían en combate, allí eran servidos por las Valquirias, divinidades menores pero muy importantes porque decidían que guerrero debía vivir o morir. Así representaban los vikingos su viaje al Valhala, como aparece en esta famosísima estela encontrada en Gotland. Suecia.


En un próximo artículo Avekrénides continuará con la saga de los vikingos. Hasta entonces seguiremos navegando camino al Valhala.





jueves, 1 de mayo de 2014

Herculano. Decumano Máximo. Italia









Herculano no es un lugar tan visitado como Pompeya, ahora que casi mejor, porque eso hace que su conservación sea menos problemática y menos agobiante su visita.
El Decumano Máximo se encuentra justo en el lado contrario de la entrada del yacimiento, es una calle ancha, pavimentada, con muy buenas casas, como la Casa del Bicentenario.
Era la vía principal de la ciudad , totalmente peatonal. Las casas romanas todavía siguen resistiendo el paso de los años, son los testigos del pasado.



















A los romanos les encantaba el agua, un bien tan necesario en las ciudades, ellos ya tenían agua potable y numerosas fuentes públicas. Aquí en el Decumano de Herculano en pocos metros había dos de ellas.
Decoradas con figuras mitológicas, eran de mármol travertino.