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martes, 23 de abril de 2019

LOS TESOROS DE TUTANKAMÓN. MUSEO EGIPCIO. EL CAIRO.





FINALMENTE HE HECHO UN DESCUBRIMIENTO MARAVILLOSO EN EL VALLE, UNA TUMBA MAGNÍFICA CON SELLOS INTACTOS.

(HOWARD CARTER)









MUSEO EGIPCIO DE EL CAIRO.



Una de las muchas razones para visitar Egipto es poder ver en vivo y en directo los tesoros del rey Tut que Howard Carter descubrió en 1.922 en el Valle de los Reyes cerca de la antigua Tebas. Parte de la colección se puede ver en el Museo Egipcio de El Cairo.

La KV62 ( KV= King Valley), se puede decir que es una mini tumba si las comparamos con las demás. No es una tumba digna de un rey egipcio. La razón más lógica a mi juicio es que el monarca murió joven, se cree que a los 19 años, y no les dio tiempo a acabarla. 

Así que tuvieron que momificarlo y enterrarlo deprisa. Pero  cuando el arqueólogo inglés H.Carter, después de mucho trabajo, llegó hasta su tumba tuvo la gran suerte de que estaba sellada, nadie la había expoliado antes, los ladrones de tumbas no la habían encontrado.

Le había tocado el primer premio de la lotería, porque esto no había ocurrido antes y dudo mucho que vuelva a ocurrir, aunque espero equivocarme.



EL TRONO DE TUTANKAMÓN.












Hablemos un poco de Tutankamón. Rey de la XVIII dinastía del llamado Imperio Nuevo Egipcio. La cronología egipcia siempre digo que hay que cogerla con pinzas, pero como alguna hay que dar para situarlo en el tiempo digamos que nació hacia el 1.336 a. C y que murió hacia el 1327 a.C.

Se cree que era hijo de Amenofis IV, también llamado Akenatón ( mi favorito ), y que se casó con una de sus hermanas, la llamada Ankesenamón. Recuerden que en Egipto era una tradición conservar la sangre real, los matrimonios entre hermanos eran casi obligatorios entre la realeza de ahí muchas de sus taras físicas.

Se sabe que abandonó la capital de su padre, Amarna, y volvió a Tebas y a congraciarse con los sacerdotes de Amón, que como en todas las culturas mandaban mucho.






Tutankamón fue un rey muy de segunda división, quiero decir que no fue de los importantes, todo lo contrario, pero fue enterrado con todo su ajuar. Miles y miles de objetos preciosos que te dejan completamente impresionado. Así que imagínense lo que habría dentro de la tumba de un rey top como Ramsés II.

Pónganse en la piel de Howard Carter cuando empezó a contemplar todo lo que había en el interior de esta tumba. Todo su trabajo de años y años se había hecho realidad y lo mejor es que lo podemos ver y disfrutar.

Otra cosa es el actual estado del Museo Egipcio de El Cairo, que en mi opinión es lamentable, vamos como si estuvieramos en pleno siglo XIX, menos mal que están construyendo uno nuevo al lado de las pirámides y que espero visitar la próxima vez que vuelva.

Si les gusta la fotografía como a mí me voy a permitir darles unos consejos que les vendrán bien si deciden visitar este museo.

1. Paguen la tasa para fotografiar que va a parte de la entrada. No sube muchos euros y se van a evitar muchos problemas. No vayan de listillos con fotos robadas porque lo más seguro es que los cazen y se pueden quedar sin móvil.

2. Antes de entrar al museo hay un arco de seguridad y les van a detectar la cámara, tengan la entrada de fotógrafo a mano porque se la van a pedir si no la llevan olvídense de pasar y les van hacer dejar la mochila o bolsa fuera. Con la consiguiente pérdida de tiempo.

3. Dentro del museo las condiciones de luz son pésimas, pero malas de verdad. Todos los objetos de Tutankamón como pueden suponer están metidos en urnas de cristal, prepárense a padecer reflejos en las fotos son del todo inevitables.

4. Tendrán que subir bastante el ISO de la cámara y esperar que el estabilizador haga su función para conseguir una imagen medianamente buena.

5. Sean fotógrafos educados y sigan la normas. Vamos que no sean garrulos y disparen un flash porque la foto será una mier... y la bronca a la egipcia se la van a llevar sí o sí.

6. Cuando pasen a visitar la famosa máscara de Tutankamón que está en una pequeña sala aparte verán que las fotos aquí están prohibidas. Si los egipcios son estrictos en este lugar ya no les cuento. Metan la cámara dentro de la bolsa y disfruten porque estarán delante de una obra de arte única e impresionante. Yo no he visto nada pero nada igual ni que se le aproxime.

Les dejo a continuación unas cuantas fotos del ajuar funerario de Tutankamón, no está toda la colección  expuesta en este museo y muchas piezas ya han sido transladadas al nuevo.
































































UNO DE SUS SARCÓGAGOS.





domingo, 20 de enero de 2019

LA PALETA DEL REY NARMER.


EGO SUM.



La Paleta del rey Narmer es uno de esos objetos arqueológicos a los que les tengo un especial cariño desde mi época de estudiante, aunque realmente uno no deja de aprender en la vida.

Siento que las fotografías no sean realmente buenas pero es que fotografiar en el actual Museo Egipcio de El Cairo es bastante complicado, más que nada por la mala iluminación. Este magnífico tesoro estaba metido en una urna sin luz y muy poca gente le prestaba atención, pasaba completamente desapercibido, muy injustamente, dada su importancia real.

La Paleta fue descubierta por el egiptólogo Quibell en 1898 en el templo de Horus en Hieracompolis, Alto Egipto, cerca de Edfu. 

Según los expertos, es un objeto Predinástico, que podríamos datar en el 3.000 a.C., aunque pienso que la cronología egipcia hay que cogerla con pinzas.

Claro y se preguntarán ustedes ¿ Y qué es esta paleta ? ¿ Cuál es su signifacado ?

De entrada decir que tiene forma triangular, mide 65 cm y es de esquisto, piedra decorada con relieves. Quiere imitar a las paletas que usaban las mujeres egipcias para maquillarse.

Pero este objeto más bien parece una ofrenda que alguien importante hizo al templo, conmemorando algún hecho relevante.

Las interpretaciones pueden variar según un investigador u otro, pero a mi me gusta mucho la clásica, una paleta que puede mostrar ante nuestros ojos la unificación de Egipto, el Alto Egipto (sur) conquistando el Bajo Egipto, el delta.

Por eso se dice que el rey que aparece es Narmer, también identificado como Menes, que aparece en la Lista Real de Abydos como el primer rey de Egipto. Se puede decir que con él empezó todo.

Tiene relieves por los dos lados. El anverso que correspondería a la foto superior, está dividido en 3 franjas  horizontales.

En la primera, a cada lado, aparece la diosa Hathor, protegiendo el cartucho con el nombre del rey en el centro.

En la franja central la figura de Narmer, con la corona del Alto Egipto, más grande que ninguna otra, agarra con una mano una gran maza y con la otra sujeta por el pelo a un enemigo arrodillado, vencido.

A la derecha aparece el dios Horus sobre unas plantas de papiro y lleva agarrada a la pata la cabeza de un enemigo. A la izquierda de Narmer un personaje que pudiera ser un sacerdote, lleva en sus manos las sandalias reales. Abajo dos vencidos que pueden simbolizar a los habitantes del delta.




En el reverso, aparecen cuatro franjas horizontales. En la superior, de nuevo la cabeza de la diosa Hathor, protectora del rey.  

La siguiente franja muestra al rey Narmer con la corona del Bajo Egipto en un tamaño más grande que las demás figuras. A la izquierda del rey, aparece de nuevo un sacerdote pero lo que me llamó la atención es el símbolo que aparece sobre su cabeza, un rectángulo con una forma triangular en su interior, como suspendido en el aire. Se abren interpretaciones, puede ser una montaña, una pirámide, un ojo divino, la verdad no lo sé.

A la derecha del rey están sus portaestandartes, proclamando la victoria, de hecho más a la derecha hay dos filas de enemigos vencidos con la cabeza cortada entre las piernas.

La franja que parece central, es también para muchos la escena principal. Aparecen dos animales fantásticos con sus cuellos entrelazados y sujetados por dos personajes a derecha e izquierda. Para muchos investigadores esto simboliza la unión de los dos Egiptos.

En la parte inferior, cerrando la narración de la paleta, un gran toro que para los egipcios tenía un poder divino ataca una ciudad amurallada y la vence. De nuevo un enemigo derrotado cierra la escena.

Fantástica pieza de museo con un grado de conservación excelente. No creo que estuviera policromada, al menos no se percibe ningún resto de pintura y el trabajo del artista fue muy bueno teniendo en cuenta su antigüedad.

Solo espero que en el nuevo Museo Egipcio esta pieza tenga el tratamiento que se merece, porque Egipto es mucho más que Tutankamón y sus tesoros.