sábado, 30 de noviembre de 2013

The Rhedes. Savoy Rock



                  The Rhedes



 



                    Savoy rock.

Vamos todos juntos hay fiesta en el Savoy
con un poco de suerte, bailaremos un rock.
Ella está esperando en la barra del bar
sus ojos hoy me dicen, yo quiero más.

Cuerpo contra cuerpo se respira sudor
la banda toca fuerte, mucho mucho mejor.
Ella está esperando en la barra del bar
sus ojos hoy me dicen, yo quiero más.

Mantén tu mente fría o te lo puedes perder
supongo que es de día, odio el amanecer.
Ella está esperando en la barra del bar
sus ojos hoy me dicen, yo quiero más.

Tu nombre no recuerdo, ni te lo pregunté
tengo un vago recuerdo, soy un mal chico lo sé.
Estabas esperando en la barra del bar
tus ojos me decían, hoy quiero más.


Hace tiempo que cerró el Savoy pero su música permanece en los rostros olvidados. En sus paredes húmedas teñidas de moho y de  amarillo pasado de moda. Resuenan los solos de guitarra , llenos de deseos y de esperanzas acabadas y futuras.
Muchos músicos pisaron ese escenario de maderas polvorientas , de maderas gastadas sin brillo que se levantaban en cada compás. Ahora todo es on line, que decepción. Brindo por los colegas que han quedado en el camino y recuerdo que todos estuvimos allí ,cuando el Savoy era puro Rock and Roll.
Si es cierto, la nostalgia no sirve para nada ,sobre todo, para los que aún estamos en este lado de la moneda. Además no hay nada que no se solucione con una buena taza de chocolate caliente en una fría tarde de otoño. 


sábado, 23 de noviembre de 2013

Trattoria Chantecler's. Sorrento. Italia.



Después de una maravillosa mañana por las calles de Sorrento, Avekrénides y sus amigos decidieron que ya era la hora de comer y que con tantos turistas pululando por las calles aguantando el calor era conveniente espabilarse o encontrarían problemas para encontrar mesa.
Andando hacia la catedral, el fino olfato de gran comedor y experto viajero guió a Avekrénides hasta la Trattoria Chantecler's.

Es un establecimiento de cocina típica napolitana y mediterránea con una decoración en plan tradicional y muy frecuentada por los sorrentinos ,dato a tener en cuenta, porque ellos si saben donde comer y no un viajero que desconoce el terreno.





Los precios son populares, nada que nos pueda arruinar el presupuesto y la comida es buena de verdad. Es un buen sitio si un día visitáis Sorrento y no queréis comer en alguna de esas horribles cadenas de fast food que todos conocemos y que nos hacen amar la comida de verdad.



El personal fue bastante amable y el servicio rápido con todo recién hecho y rico, rico. El grupo tenía mucha sed así que pidió de beber una fría acqua frizzante nada mejor para acompañar esta suculenta comida. Como primer plato Avekrénides elegió una lasaña napolitana , sirvieron una buena ración capaz ,por si misma, de acabar con el hambre de un explorador.




El segundo plato elegido fue Alici fritte acompañado de una buena ensalada mediterránea. Esperaba que fuera más ligero, pero la sorpresa fue que el plato de pequeñas sardinas fritas era bastante contundente y estaban buenísimas, recién hechas y crujientes, parecía que las hubieran pescado esa misma mañana. Avekrénides quedó completamente satisfecho con estos dos abundantes platos y como colofón de esta suculenta comida degustó un limoncello típico de Sorrento bien frío que sirviera para facilitar la digestión de tan buenas viandas. 
Por todo ello Avekrénides da una puntuacion de tres *** Miguelín a esta trattoria sorrentina. Excelente relación calidad precio. 






sábado, 16 de noviembre de 2013

Santorini y la belleza.




Pasen, Pasen 



 

                 Contemplen la belleza.
Sólo los mediocres nombran la belleza.






La vida no es de color de rosa ¿Verdad?
Pero puede que sea azul.








Ahahaah. ¿Es que estás en crisis? Y a mí que me importa. Vacía la cabeza porque te pesa mucho.







domingo, 3 de noviembre de 2013

Nápoles Subterránea.






Justo en el corazón de Nápoles en la Piazza San Gaetano podemos comenzar la visita muy muy interesante de la Nápoles subterránea. Es un viaje a las profundidades y de nuevo un viaje en la Historia que se ha detenido para que la podamos contemplar en directo. Una experiencia muy divertida que Avekrénides vivió en el subsuelo napolitano.

La entrada es un poco complicada de encontrar pero gracias a la amabilidad de los napolitanos la localizamos sin problemas. Si nos situamos frente a la entrada principal de la Iglesia de San Pablo que está en la plaza, hay que coger el callejón que hay a la izquierda y daréis con ella,por cierto si tenéis mucha sed podéis tomar un granita limone artesano en una pequeña tienda que queda al lado y que está fabuloso.

Los tickets cuestan 9,30 euros por persona y la visita dura unas 2 horas, os aconsejamos que llevéis ropa de abrigo, porque aunque en la superficie en verano fácilmente se superarán los 30º , cuando estéis abajo no habrá más de 14º y una humedad del 100%. El contraste de temperatura es muy fuerte.

El horario es muy amplio y se organizan las visitas por nacionalidades, por lo que contamos con una guía que hablaba bien español y era muy amable.

No es aconsejable la visita para personas claustrofóbicas o muy gruesas porque no la podrán completar. La seguridad por parte de los organizadores es buena pero no es muy recomendable perder la cabeza ahí abajo. Hay que tener en cuenta que al principio se bajan unos 40 metros de golpe.

Comenzamos contemplando unas cisternas romanas que daban agua a los pozos que había en las casas y en las plazas públicas. Los romanos usaron el mismo sistema que inventaron los griegos, fundadores de la ciudad , que aprovecharon los pozos abiertos para sacar la piedra que necesitaban para construir  sus casas y  la muralla, para almacenar el agua de la lluvia. Los romanos ampliaron la red con el agua del acueducto Serino que abastecía la ciudad.
 Crearon una compleja red de túneles de conexión entre las distintas cisternas y de su mantenimiento se ocupaban los poceros, una profesión de muy alto riesgo, os puedo asegurar que allí abajo lo más fácil era caer al agua y además la luz era nula si se les apagaba la vela o la antorcha que llevaban era prácticamente imposible salir de allí con vida. Por eso pienso que muchos no bajarían más de una vez.







Durante la Segunda guerra Mundial estos túneles y estancias fueron empleados como refugios antiaéreos. Nápoles fue bombardeada duramente por los aliados y la población civil se refugiaba aquí, incluso mucha gente se quedó a vivir ahí abajo, con unas condiciones de vida durísimas de hecho muchos preferían correr el riesgo de vivir en la superficie y morir de un bombazo antes que bajar a estos refugios oscuros, fríos y húmedos. Por eso tienen expuesto aquí material de guerra como bombas, vehículos, uniformes, armamento etc.


Después la guía nos enseñó un experimento científico que inició como proyecto la Universidad de Nápoles y que consistía en aprovechar la humedad de las antiguas cisternas y luz solar reflejada por espejos para poder cultivar plantas aquí abajo.

 El proyecto no se llevó a cabo, pero la Asociación Cultural Napoli Sotterranea ha retomado el experimento y como se demuestra en la imagen superior las plantas viven en el subsuelo con luz artificial y gracias al alto grado de humedad (100%)






Seguidamente visitamos la bodega de un antiguo convento de monjas que había en la superficie y que aquí almacenaba el vino que se usaba en la Eucaristía para su fermentación. 

Según la tradición el vino tinto era regalado a las fieles de Santa Patricia que no tenían hijos para que se quedaran embarazadas y muchas veces se obraba el milagro. También hay un estrecho corredor por el que se dice que accedían a esta bodega monjes de un convento cercano.






Llegados aquí, comienza el camino más duro pero más divertido. La guía ya advierte que las personas con problemas se abstengan de hacerlo y tomen un atajo mucho más fácil.
 Situados en una gran estancia y mientras van preparando las velas, el personal te informa de  que vamos a hacer parte del camino que usaban los poceros para desplazarse por las cisternas y poder así limpiarlas.

 Las lamparillas son individuales porque no hay nada de luz por los corredores. El camino hay que hacerlo de lado, una persona de frente no cabe, muy importante que no se apague la vela, el espacio muy reducido, un tanto claustrofóbico pero divertido. Llegamos a una gran cisterna muy bien iluminada. Las fotos no son posibles en esta zona por razones obvias.

Una vez terminado el circuito interior hay que ascender unos 130 escalones para acceder a la superficie. Hay que tomárselo con mucha calma porque se nota cierta fatiga.
Se sale por el vestíbulo de una casa que han aprovechado para montar una pequeña exposición de uniformes de la Segunda Guerra Mundial. 
Después de un descanso la guía nos reunió para completar el circuito visitando lo que queda del teatro romano que se hizo introduciéndonos en una típica casa napolitana de vecinos.







La sorpresa vino cuando la guía, de un empujón, apartó una cama y debajo apareció una trampilla que daba acceso al sótano de la casa que también se usaba como despensa.
Una vez en el sótano se puede ver el pasillo de los bastidores del teatro romano del siglo I d.c. también llamado el teatro de Nerón.




Esta es una zona muy sísmica pero los romanos eran unos genios construyendo y resolvieron el problema de los terremotos con un ingenioso sistema que se muestra en la imagen que hacía que el edificio resistiera el movimiento pero no se cayera, tecnología punta de hace 2 milenios.




Lo último que visitamos fue una antigua carpintería en donde se puede ver parte del graderío del teatro y un pequeño horno romano que han restaurado para cocinar pizzas artesanales.
Se utiliza también como un espacio museo de los famosos belenes napolitanos. Nápoles es la cuna del belén cuya costumbre fue traída a España por Carlos III que era Rey de Nápoles.










Y así terminó la visita de Avekrénides a la Nápoles subterránea, después volvimos a acceder a la Piazza San Gaetano por el lado derecho de la Iglesia de San Pablo que dicho de paso está construida en pleno foro romano.
Sólo queda felicitar a la guía que nos facilitó la visita y a la Associazione Napoli Sotterranea por su gran trabajo en este barrio napolitano.

sábado, 19 de octubre de 2013

El Gabinete Secreto. Arte erótico romano. Escultura.



El Gabinete Secreto está repleto de escenas amorosas y también alegóricas .Tienen un valor enorme, no se limitaban a escenas pintadas sino que abundan las esculturas y los símbolos fálicos que los romanos asociaban a la fertilidad, a la buena suerte y que incluso curaba el mal de ojo.
La mayoría de las casas pompeyanas tenían su falo que para ellos equivalía a la felicidad, no era raro encontrarlo en la misma entrada de la vivienda. Es el culto al gran falo fertilizador que se repite en muchas culturas antiguas. Es un auténtico milagro que todo esto se haya conservado y podamos admirar en directo sin censura ,sin suposiciones ,sin vaguedades, cultura romana tal cual. Si si ,a los romanos les iba mucho el derecho, queda muy bien muy culto y además de hablar latín también practicaban el sexo y encima no lo escondían. Al parecer Pompeya era un auténtico paraíso sexual que los siglos no han podido esconder ni ocultar.
La erupción del Vesubio del año 79 d.C. fue una verdadera desgracia para muchos seres humanos que allí perdieron la vida pero para nosotros fue una auténtica suerte, pues podemos comprobar en directo y como si la Historia se hubiera parado, dos ciudades romanas tal cual eran. Pompeya y Herculano hablan por si solas y sin mucho margen a la especulación. Por eso cada año miles y miles de personas se acercan allí, nos muestran como éramos y lo romanos que somos aunque pasen años y siglos.





Lo siento he tenido que retirar las fotos por la amenaza de censurar el blog. Aunque son solo Arte Erótico Romano para cierta gente el sexo sigue siendo un secreto.

















jueves, 3 de octubre de 2013

El Gabinete Secreto. Arte erótico romano. Pintura






Una visita muy recomendable en Nápoles y que no nos debemos perder es su Museo Arqueológico Nacional. Es uno de los mejores de Europa y es bastante grande con numerosas salas todas ellas muy interesantes ya que recogen numerosos objetos encontrados en las excavaciones de Pompeya y Herculano.

El edificio es un gran palacio renacentista situado en la Piazza Museo Nazionale y la mejor manera de llegar allí es con el metro que tiene una parada muy muy cerca. Para Avekrénides la estrella del museo es el famoso mosáico de Alejandro, encontrado en Pompeya en la Casa del Fauno.

Pero el Museo "esconde" una joya muy interesante y muy visitada por la gente, hombres, mujeres y niños. Os puedo asegurar que era lo más visitado. Nos estamos refiriendo al Gabinete Secreto. Son unas salas que recogen la mejor colección de arte erótico romano que se conserva. Hay frescos, esculturas y diversos objetos que recogen y nos muestran como era el sexo para los romanos. Como lo mostraban abiertamente en sus casas, en la calle, en cualquier sitio. No es recomendable su visita para las personas castas y virtuosas.
 Después de Roma, el sexo culturalmente se escondió de puertas adentro, pasó a ser un tema tabú y en muchos casos un pecado. Los romanos no tenían esos problemas pero es muy raro que se conserven tantos objetos como en estas salas napolitanas.
Avekrénides os recomienda la visita y sin más, pasamos a ver frescos eróticos romanos y  a disfrutar del arte.



Lo siento he tenido que retirar las fotos por la amenaza de censurar el blog. Aunque son solo Arte Erótico Romano para cierta gente el sexo sigue siendo un secreto.














martes, 24 de septiembre de 2013

Villa Jovis.Capri.Italia.Segunda Parte



Lamentablemente no queda ninguna imagen romana de como era realmente Villa Jovis, pero sobre el terreno el palacio de Tiberio era impresionante. Por la planta que aparece en la imagen tomada de uno de los paneles explicativos el conjunto era enorme. 
Aquí vivían miles de personas así que la logística desplegada en la zona tenía que ser muy importante. Se necesitaban muchos alimentos, mucha agua y además el Emperador necesitaba una guarnición militar que mantuviera su seguridad.




El principal problema que se les debió presentar a los ingenieros y arquitectos romanos fue llevar el agua hasta aquí. Con un acueducto era prácticamente imposible por la elevación del terreno. 
Es una zona apartada , de acceso complicado, así que no tuvieron otra solución que construir unas enormes cisternas que recogían todo el agua posible de la lluvia. Las cisternas están en la base del conjunto. No olvidemos que es una construcción en terrazas, aprovechando la elevación del terreno.

Cisterna.







Avekrénides piensa en las miles y miles de personas que aquí trabajaron construyendo este enorme palacio imperial. Casi todos eran esclavos, claro, la mano de obra en Roma era muy barata. Pero también tuvieron que trabajar muchos artistas, seguramente la flor y nata del Imperio que hoy en día son anónimos: pintores, escultores,arquitectos etc. De la decoración no queda nada, no hay mármoles, ni pinturas, ni esculturas, ni sus increíbles mosaicos. Todo perdido, supongo que reutilizado por ahí, en algún museo o en colecciones privadas.
Suetonio dice que Tiberio se corría aquí unas orgías de padre y señor mío, esto no se sabrá con certeza, aunque es normal que así ocurriera teniendo en cuenta como se tomaban el sexo los romanos, pero lo que si está claro es que se vino aquí por algún motivo importante y elegió un lugar tranquilo, de difícil acceso y fácil de controlar en cuanto a su seguridad .
A este lugar sólo se puede acceder a pie, imposible desde el mar. Con lo cual el Emperador también se movería de igual manera así que la paliza para sus esclavos estaba garantizada. Avekrénides no cree que movieran al Emperador a hombros por aquí, es más fácil que se desplazara en alguna carroza fuertemente custodiada.







Como se puede apreciar el paisaje es hermoso desde Villa Jovis, no eran tontos estos romanos no , desde luego que no, la vida para los ricos debía de ser muy placentera. Por supuesto había termas y bastante grandes. Si hay algo que defina a la cultura romana son las termas. Eran gente limpia y saludable para esto no ahorraban en gastos y en cualquier yacimiento romano hay unas, hasta en el más humilde, así que aquí que vivía el Emperador imaginaos como eran. No queda mucho de ellas solo los cimientos pero valen para hacernos una idea.

Zona de las termas.

Por cierto que ese edificio que se ve en la foto no es romano, lo sorprendente es que coronando la antigua villa y presidiendo el escenario hay una iglesia, una pequeña ermita dedicada a Santa María del Soccorso. Cosas que tiene la Historia.



El recorrido no es muy largo, hay que hacerlo despacio se pasa calor y casi todo es subiendo, pero claro es incomparable. Seguramente disfrutareis más en Pompeya y Herculano porque los edificios están mucho mejor conservados , pero si vais a Capri no perdéis nada subiendo hasta aquí, este lugar es digno de todo un Emperador romano.



Y cuando iniciéis el descenso hacia Capri seguramente estaréis cansados y sedientos, por eso Avekrénides os recomienda un alto en el camino para disfrutar de la terraza del bar Jovis. Disfrutamos de una buenísima limonada y de un rato agradable y bien merecido. No es caro y la familia que lo lleva es muy amable.